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THC 37. Torre de Ruerrero, Valderredible.
En un alto sobre el pueblo de Ruerrero, Valderredible, se conserva a duras penas una torre de los siglos XIV-XV. No parece claro si estuvo ligada al poderío del linaje de los Bustamante o de los Aguilar, o bien bajo la influencia de la cercana Colegiata de San Martín de Elines.
Más información:
Cuadernos de Campoo
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THC 25. Torre de Rubín de Celis, Obeso
Fue levantada en los siglos XIV-XV y perteneció al solar de los Rubín de Celis, uno de los más relevantes linajes locales. Es una potente torre de unos 20 metros de alzado y nueve-diez de lado, con pequeñas y escasas ventanas ajimezadas y apuntadas que muestran su carácter defensivo. La cuarta planta es una añadido del siglo XVI.
Se sitúa en una loma dominante que se ciñe a la curva del Nansa, controlando el paso entre el valle del Nansa y Liébana.
Símbolo de poder y punto fuerte contra el adversario, la Torre de Obeso continuó siendo habitada tras las guerras de banderías de la edad media. Se sabe que con posterioridad se adosaron dos estructruas agrarias, establos, corrales, lo cuales al parecer son demontados en la guerra civil para la construcción de trincheras.
La cara sur presenta la puerta de acceso, con arco ojival. Sobre ella se aprecian los restos de las ménsulas del matacán o voladizo, una estructura defensiva de madera dotada de orificios desde la que se podía atacar a los enemigos situados en la base de la torre.
Es previsible que contase con fosos y contrafosos, aunque no localizo referencias al respecto.
Hoy en día la torre se ha recuperado de la ruína y el riesgo de destrucción y vuelve a dominar sobre el valle con su imponente estampa.
Se sitúa en una loma dominante que se ciñe a la curva del Nansa, controlando el paso entre el valle del Nansa y Liébana.
Símbolo de poder y punto fuerte contra el adversario, la Torre de Obeso continuó siendo habitada tras las guerras de banderías de la edad media. Se sabe que con posterioridad se adosaron dos estructruas agrarias, establos, corrales, lo cuales al parecer son demontados en la guerra civil para la construcción de trincheras.
La cara sur presenta la puerta de acceso, con arco ojival. Sobre ella se aprecian los restos de las ménsulas del matacán o voladizo, una estructura defensiva de madera dotada de orificios desde la que se podía atacar a los enemigos situados en la base de la torre.
Es previsible que contase con fosos y contrafosos, aunque no localizo referencias al respecto.
Hoy en día la torre se ha recuperado de la ruína y el riesgo de destrucción y vuelve a dominar sobre el valle con su imponente estampa.
THC 21. Torre de San Martín de Hoyos
Entre
los siglos XIV y XV son conocidas las "luchas de bandos" o
de "banderías", disputas por bienes y tierras. Los linajes
banderizos de Campoo construyen en la comarca gran número de
torreones defensivos que además servían para simbolizar el poderío
económico y la autoridad del linaje (los Bravo, Mantilla, Hoyos,
Bustamante, Ríos, etc).
La población de San Martín de Hoyos conserva una de estas torres. Muros de gran grosor (1,80 m) rellenados de cascotes y argamasa, 11 m de lado y una altura de 14 m. Los esquinales son de sillería. Cuenta con una puerta de arco ojival y dos ventanas del mismo tipo, aspilleras para permitir disparar desde el interior y un gran foso con contrafoso, parcialmente rellenados pero perfectamente apreciables hoy en día, lo cual permite hacerse una idea más cercana de cuál fue el porte defensivo de la torre. Tuvo almenas y su interior aparece hoy vaciado.
El origen de la Torre de San martín de los Hoyos se remonta al siglo XIV. Está enclavada en una loma al sur de la población. Emblema del señorío de los Hoyos y control del pago de tasas de los productos que se desease comercializar en la comarca.
En años recientes se han realizado labores de consolidación de los muros de la torre, eliminando una notable grieta que amenazaba su conservación.
La población de San Martín de Hoyos conserva una de estas torres. Muros de gran grosor (1,80 m) rellenados de cascotes y argamasa, 11 m de lado y una altura de 14 m. Los esquinales son de sillería. Cuenta con una puerta de arco ojival y dos ventanas del mismo tipo, aspilleras para permitir disparar desde el interior y un gran foso con contrafoso, parcialmente rellenados pero perfectamente apreciables hoy en día, lo cual permite hacerse una idea más cercana de cuál fue el porte defensivo de la torre. Tuvo almenas y su interior aparece hoy vaciado.
El origen de la Torre de San martín de los Hoyos se remonta al siglo XIV. Está enclavada en una loma al sur de la población. Emblema del señorío de los Hoyos y control del pago de tasas de los productos que se desease comercializar en la comarca.
En años recientes se han realizado labores de consolidación de los muros de la torre, eliminando una notable grieta que amenazaba su conservación.



